Qué fuerte, me he despertado con las manos llenas de sangre.
Íbamos por una carretera sinuosa, rodeada de áridas visiones de ruidosa soledad, esquivando los bostezos y el efecto de una comida pesada digerida por el calor del exterior. La música sonaba, no era del gusto de todos.

Una vez llegamos al destino, había que dejar el coche en algún sitio. Un párking subterráneo pareció la mejor opción. Era extraño. Como en los módulos de urgencias de muchos hospitales, el suelo marcaba caminos de colores, que nos guiaban irremediablemente a la tragedia.
El tiempo pasó, como si nada. De vuelta al coche, seguíamos la línea naranja. Llevábamos unos palos de jockey como quien lleva en la mano la bolsa de la compra. Al llegar a la planta menos tres, sentimos la inmensa necesidad de apalear al dueño del aparcamiento. Era en defensa propia, una sensación inconfundible de peligro provocó el linchamiento. Ese hombre era una amenaza y nosotros le abatimos como si nos fuera la vida en ello. Un gran charco de sangre bañaba su muerte, la desfiguración de su faz. Los palos le acompañaron en la resonancia de nuestros pasos hacia la escalera de emergencia.
Y ahí, en ese momento, el niño de al lado empezó a tocar la guitarra, como cada mañana de fin de semana.
mayo 10, 2009 a las 12:36 pm |
No me ha quedado claro del todo… ha sido un sueño? ha sido que te comiste una seta alucionegan de esas del monte el otro día? o te has vuelto loco del calor que hace?…. muy interesante los palos de hockey…
mayo 10, 2009 a las 12:40 pm |
lo de la seta quería decir alucinogena
mayo 10, 2009 a las 2:33 pm |
XDDDDDD creo q despues d leer esto me replanteare la idea d crear un blog y contar mis sueños.. q t aseguro son como minimo igual d subrealistas q este… y me aventuraría a decir q incluso mas XD! n fin…mejor comete un yogurt antes d irte a la cama y dejate d filetones q t sientan pesadossss!!!!
mayo 10, 2009 a las 9:56 pm |
por favor, no te cortes en comentar tus sueños y fantasías…
yo te prometo que esperare a hacer la digestión antes de escribir XDD de veras, las patatas bravas me sientan mal… que ardores jajaja