Rubia VS Rubia

abril 28, 2009

Hay que elegir gym.

A un lado del ring, Patricia, rubia de pote de las descaradas. Habla catalán pero dudo que sea el idioma que utiliza normalmente. Es una chica joven, no creo que llegue a los 25. Nos enseña el gimnasio. El sitio está bien, es un polideportivo de barrio, con 5 o 6 plantas, pistas de pádel, vestuarios decentes (con un tío en bolas al lado del jacuzzi como si estuviera tomando el sol). La sala de fitness parece un poco agobiante; es pequeña, hace calor, y tiene toda una panda de buitres musculosos reunidos como si fuera el gueto del esteroide. Patricia, muy inteligente, nos ha dado las tarifas antes de enseñarnos las instalaciones. Están bien, la verdad.

Al otro lado del cuadrilátero nos espera, ávida de comisiones, Martha, con hache intercalada, que es como muy de los tiempos de hoy en día. Martha con hache nos hace rellenar unos papelitos de los que posteriormente extraerán datos personales para spamizarnos en casa. Una de las casillas a rellenar es el sexo, hombre o mujer. Ante tal obviedad, no he podido más que preguntar a Miriam, porque las dudas me asaltaban. Hache con marta nos enseña el gimnasio. Tres piscinas, jacuzzi y sauna mixtos, diferentes salas de fitness, salas de actividades dirigidas… Vamos, lo que debe tener un gimnasio. Ella nos ha dado las tarifas después del tour. Dolor, dolor.

 

Huele a hombre

Huele a hombre

 

 

Patricia nos cobra 13 euros menos que Martha. Desventajas de los DiR.

Martha nos dice que nos da la matrícula gratis si nos apuntamos hoy, y que puede hacer la excepción si es mañana o pasado. Se quiere enrollar. No me gusta su rubio, por cierto. Y tampoco quiero pagar 100 eurazos de matrícula. ¡Matrícula! No, no, no.

Patricia trabaja a unos 10-15 minutos a paso ligero desde el trabajo, y a unos 45 minutos desde casa.

Martha presta sus servicios de captaclientes a unos 25 minutos desde casa y a unos 30 volviendo desde el curro. 

15 euros marcan la diferencia. Eso, y que en uno no he tenido la sensación de agobio que me ha venido en el primero.

What do I have to do?

Y yo con estos pelos

abril 27, 2009

Como el mundo está a punto de desaparecer debido a la súperhíperepidemia de peste porcina asquerosa esta de la gripe mexicana, me he ido a preparar a la peluquería, porque no quiero que la muerte me pille con los pelacos que llevaba (que tampoco estaba tan mal, eh! Sólo que uno cada vez es más calvote y claro, el contraste de densidad entre laterales y azotea era evidente).

 

En las tinieblas que se aveciiinaaaaaaaan

En las tinieblas que se aveciiinaaaaaaaan

Me he ido a que me trasquilaran un poco a una peluquería de la cadena Teentrends de Raffel Pagès, porque hay que ir a comercios catalanes para que en los aproximadamente 16 días de vida que nos quedan a todos Barcelona pueda llegar a ser capital mundial de la peluquería. Es una pelu así como muy cool, muy juvenil cerda, muy de entrar con tu color de pelo y salir con extensiones rosas colgando de la sobaca axila. Las chavalotas muy majas. Cuando he ido al mediodía a ver si podían atenderme al salir del curro estaban como lobetas en celo reunidas alrededor de la caja registradora, que no sé si es que estaban contándose los rolletes del sábado noche o tenían a alguien debajo del mostrador trabajando por turnos.

En estos momentos he dejado de escribir porque suena el gran temazo “Rolling Back The Rivers In Time” de mi amada Kimba & Co y he de cantarlo, es superior a mí, y ya se sabe que cuando un hombre hace una cosa, la hace.

La cosa es que he ido y me han lavado la melena, me han rapado los laterales y el patio trasero al 3 y el resto a tijerita. Cuando me han acabado de toquetear me he visto hasta más rubio, cosa que sólo recuerdo haber sentido cuando estuve en Tenerife con el churri en septiembre, que veía las fotos y a parte de verme un poco esquinjed pues también me veía rubio. Cuando he llegado a casa me he mirado en la nevera (porque la gente que de verdad puede presumir de ser totally trendy puede verse de cuerpo entero en la nevera, sí sí) y he visto reflejado a Miqui Puig, alguien que, particularmente, me revuelve el estómago bastante, como muy puaj.

Así nunca llegaré a ser un triunfito buenorro, aunque tengo disposición e intención, dos términos que son EL apasionamiento literario, de apuntarme al gimnasio. Sí, que es fácil decirlo, que cuando me vea encima de la bici sudando la gota gorda me cagaré en la disposición y en la intención. Pero si algún día quiero ser un poco rugby-type pues oye, habrá que hacer el esfuerzo.

Blog.Sí

abril 26, 2009

Tras una dura votación con lugar en Facebook, y respondiendo al enunciado “blog.sí / blog.no”, los electores (destacar que el número ha sido muy elevado, cuatro) han decidido que sí haya blog. No saben lo que han hecho.

Llevaba ya días dudando si volver a la blogosfera o no. Mis anteriores trabajos (así, en plan profesional) fueron un blog en el que una gran amiga, Meri Vicky, explicaba sus aventuras, y otro blog, Calcetines Rotos, en el que con dos grandes amigos y compañeros dábamos cuenta de lo que nos interesaba a cada uno, como si fueran tres blogs en uno.

Como tengo un poco de Meri Vicky y otro poco de calcetinero, voy a probar qué sale si meto en una coctelera esos dos 33’3% y relleno el resto con mi parte bolluna. Y esa parte es:

- Nombre: Christian.

- Nicknames: bollo, bollito, bolluzo, bollezno, bolli, bolla, Gula, diva, dios.

- Edad: 13 años en cada pata.

- Estado civil: selvático.

- Aficiones: la música, las pelis, hacer el tonto, comer cosas no-lights, dormir.

- Trabajo: sí.

- Familia: también.

 

Y ahora, a TODOS  los que habéis votado por el sí, ya estáis inaugurando los comentarios diciendo qué añadiríais, qué creéis que debe aparecer por aquí, y poniendo esto en favoritos o vuestros huevos correrán peligro, ¡desde la simpatía!


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